Mientras que los niños prefieren correr y jugar antes de acercarse al baño, no se puede negar que los niños son enojones, exigentes y francamente no están de bueno humor cuando no están aliviando sus intestinos con regularidad. Pero, esperar la ida al baño de un niño estreñido no es la única alternativa a su terrible espera. Si tu niño está reteniendo sus entrañas durante el entrenamiento para ir al baño o simplemente está atrasado en sus deberes, descubre cuatro consejos sobre cómo hacer que tu hijo haga popó regularmente:

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Manténlo hidratado

El agua es un ingrediente esencial en el cuerpo de tu pequeño, pero, cuando el chico carece de suficiente H2O, el cuerpo va a reabsorber agua del material de desecho, haciendo que los intestinos se pongan duros. Antes de que te des cuenta, tienes un niño estreñido en tus manos. “Los niños deben beber mucha agua durante el día, así como comer alimentos con alto contenido de agua, como frutas y verduras”, explica el Dr. Thomas M. Seman, North Shore Pediatrics.

Llénalo de fibra

La fibra es el segundo ingrediente clave de la receta de hacer llegar la popó a su hijo. Se encuentra en los vegetales, frutas, granos, legumbres e incluso en forma de polvo. “En cuanto a la cantidad de fibra recomendada, se puede tomar la edad del niño más cinco para igualar el número de gramos de fibra por día que su hijo debe consumir”, aconseja el pediatra Dr. Geraldine M. Summa de Summit Medical Group. “Y, recuerde, hay muchas maneras inteligentes para ocultar este ingrediente tan saludable”.

Asume la posición

Es fácil para tu pequeño aguantar las ganas de ir al baño cuando está de pie, pero cuando hábilmente animas a su hijo a poner su en una posición que obliga a los intestinos a moverse, es una situación ganar-ganar para todos. “Una de las formas de apoyar a aliviar los intestinos es animar a los niños a sentarse en cuclillas abajo”, ofrece Sherianna Boyle, instructora certificada de yoga y autora de Powered by Me. “La vida moderna con nuestros elevados inodoros y estilo de vida sedentario puede trabajar en contra de una evacuación intestinal saludable. Actividades como cavar en la tierra y la arena naturalmente promueven este tipo de movimiento”.

Dedique algo de tiempo

No es ningún secreto que la mayoría de los niños prefieren jugar que usar el inodoro, especialmente durante la etapa de entrenamiento. Aún cuando tu hijo diga que no tiene ganas de ir, aparta 15 minutos al día para sentarlo y que trate de hacer popó. Repite de nuevo más tarde en el día si en el primer intento no tuvo éxito. Con un poco de constancia, tu hijo pronto se regularizará y hacer popó será algo habitual sin necesidad de obligarlo a sentarse en el trono de porcelana.

El uso de estos cuatro consejos para conseguir que tu hijo haga popó no sólo ayudará a que tu pequeño esquive la irritable situación de estriñimiento, sino que también mantiene a su tu hijo saludable. “El secreto para mantener tu sistema inmune fuerte es: lo que viene tiene que salir!” recuerda el Dr. Summa. Durante la etapa de entrenamiento o intentando poner a tu hijo en ritmo, lo que ayuda a tu pequeño a evacuar con regularidad será un hábito digno de la formación.

¿Qué otros métodos usas con tus hijos para evitar el estreñimiento? Comparte en los comentarios